Cinco hábitos para entrenar tu cebero

Nuestro cerebro nunca descansa, incluso cuando dormimos, sigue proyectando imágenes de deseos subconscientes o recuerdos del día que hemos tenido. Pero con el tiempo, vamos perdiendo algunas facultades si no tenemos cuidado: Si pasamos demasiado tiempo sin hacer nada, o, por el contrario, si estamos constantemente expuestos al estrés, o situaciones demandantes, nuestro cerebro se satura, y deja de funcionar correctamente, degenerando en una pérdida de energía mental, lo que no nos permite resolver los problemas de la vida cotidiana de manera efectiva.

En el trabajo, en casa con los niños, o en la escuela. No importa el lugar donde te encuentres, tu cerebro siempre se mantiene en movimiento. Sin embargo, este movimiento no siempre es el indicado, y es por ello, que hoy te hemos traído algunos consejos que te servirán para mantener un cerebro sano y activo.

1.     Haz de la lectura un hábito: es posible que suene cliché, pero la lectura es un gran estimulante intelectual. No solo mejora la capacidad de análisis, la creatividad y la empatía, sino que, te mantiene en un constante proceso de aprendizaje. Estilos de escritura, buen manejo de las normas gramaticales, y nuevas palabras que no conocías, son algunas de las muchas cosas que puedes aprender mientras lees. Asegúrate también de leer sobre muchos temas diferentes. 

2.     Juegos de lógica, memoria y silogismos: Una forma muy divertida de hacer saltar nuestro encéfalo, son estos juegos mentales, los cuales puedes encontrar fácilmente en internet, y practicarlos diariamente para mantener toda tu capacidad. Los juegos de memoria nos ayudan a prevenir ciertas enfermedades degenerativas como el Alzheimer, o la demencia. Y los silogismos, nos ayudan a pensar de una manera abstracta, lo cual, a su vez, mejora nuestra comprensión de sentimientos complejos.

3.  Pasatiempos: sí. Esas pequeñas revistas llenas de crucigramas, adivinanzas y más, pueden llegar a convertirse en una verdadera herramienta si los practicas con frecuencia, pues, tienen la capacidad de agilizar el ritmo de tu pensamiento y someterte a nuevos desafíos mentales.

4.     Entrenamiento físico: el ejercicio corporal, no es solo un elemento que te hace lucir muy bien físicamente, sino que también despeja tu mente, te ayuda a relajarte y libera muchas de las tenciones del día a día. Aunque parezca contradictorio, un cerebro relajado es un cerebro activo para cualquier eventualidad.

5.     Aprende un nuevo idioma: Está comprobado que aprender palabras y oraciones en un idioma diferente al nuestro, mejora nuestra capacidad mental. Para aprender un nuevo idioma, debes memorizar una forma diferente de escribir y pronunciar palabras, lo que le ayuda a tu memoria. Puedes valerte de libros, guías y tutoriales. También existen aplicaciones como Duolingo, donde puedes aprender nociones básicas de algunos idiomas como el francés, el italiano o el japonés.

Otros consejos:

·        Memoriza poemas y canciones.

·        Aprende a tocar un instrumento (la flauta puede ser buena para empezar).

·        Resuelve sudokus.

 

Las buenas prácticas tardan un poco en convertirse en hábitos. Pero una vez que lo logres, estamos seguros de que tu cerebro te lo agradecerá. 

                   Empieza a entrenar tu cerebro. 

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